Los aceites base son el principal componente de cualquier aceite de motor y la calidad del aceite base utilizado desempeña un papel importante en el rendimiento del producto final. Sin embargo, como ya hemos detallado en otra ocasión, no es sólo el aceite base el que decide si un aceite es adecuado para una aplicación o si cumplirá las especificaciones del fabricante. Los aceites de base están clasificados por el Instituto Americano del Petróleo o API, y se dividen en cinco grupos principales. La figura 1 muestra cómo se producen los aceites de base.

Fig. 1 – Ilustración que muestra cómo se producen los diferentes aceites

La tabla 1 muestra la agrupación API de los aceites base. La tabla también ofrece una visión general de cómo se crean los aceites para una viscosidad específica y una indicación general de los costes asociados a los distintos aceites. El mayor coste de los aceites sintéticos se debe sobre todo a su mayor complejidad y coste de producción.

Tabla 1 – Resumen general de aceites base y viscosidades

La tabla 1 es una guía aproximada de las viscosidades de los aceites que pertenecen a cada grupo y también muestra que hay un solapamiento significativo entre los aceites hidrocraqueados del grupo III y los del grupo IV. La tabla también ilustra claramente que los aceites que utilizan aceites base minerales menos refinados sólo tienen una gama limitada de aplicaciones, ya que no pueden satisfacer las exigencias de los motores modernos.

Aceites de base y factores que afectan a la selección del lubricante

Tabla 2 – Tipo de aceite base, capacidades y valor

La tabla 2 ofrece un resumen de las características de los aceites de cada grupo y puede servir de base para decidir qué tipo de aceite elegir. Como puede ver, la decisión no es tan binaria como muchos quieren hacer creer, es decir, o mineral o sintético. Los aceites minerales modernos son más adecuados para rangos de viscosidad más elevados, en motores que someten al aceite a menos esfuerzos y en los que los requisitos de emisiones son menos estrictos.

Además, los aceites minerales se recomiendan para aplicaciones en las que un aceite sintético no está prescrito por el fabricante del vehículo, ni es adecuado. De hecho, utilizar un aceite sintético moderno y caro en un motor que fue diseñado para utilizar un aceite mineral de mayor viscosidad puede ser contraproducente.

Si el fabricante del vehículo especifica un aceite de baja viscosidad, los aceites hidrocraqueados suelen ser la mejor opción. Los aceites modernos hidrocraqueados (grupo III) pueden superar a un PAO en varias áreas, como la solubilidad de los aditivos, la lubricidad y el rendimiento antidesgaste. Los avances tecnológicos permiten controlar las características individuales de forma mucho más específica. La gestión precisa de las características permite a los fabricantes de lubricantes formular un aceite HC que, como mínimo, iguala los niveles de rendimiento de los aceites totalmente sintéticos, considerablemente más caros, manteniendo la cantidad de aceite sintético añadido en un mínimo absoluto. Sólo en los motores más modernos, en los que pueden requerirse aceites de muy baja viscosidad para cumplir las especificaciones y exigencias más estrictas, son estrictamente necesarios los aceites totalmente sintéticos.

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